Los cirujanos plásticos han conseguido englobar dentro de la cirugía craneofacial las operaciones de los neurocirujanos en la cabeza, de los maxilofaciales en la cara y de la reconstrucción de las órbitas, y han abierto un nuevo camino para tratar los tumores situados en la base del cráneo.


Este tipo de cirugía ha sido tratada hoy en el XLIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y estética (SECPRE), que se celebra desde el miércoles en el Auditorio de Zaragoza, donde se clausura mañana, sábado.

Las malformaciones en la zona del cráneo o de la cara pueden llegar a afectar de forma importante en la vida social de las personas que las padecen, y pueden ser congénitas o debidas a traumatismos por accidentes, entre otras causas, según un comunicado del congreso.

La cirugía craneofacial, que se practica desde hace más de 40 años, ha dado solución en gran número de ocasiones a este tipo de deformidades, desde que la puso en marcha el doctor francés Paul Tessier y que unió las técnicas de neurocirugía con la cirugía maxilofacial y la reconstrucción de las órbitas.

Según el doctor Fernando Ortiz Monasterio, cirujano del hospital Gea González, de México, ‘en un principio era muy común que los neurocirujanos se dedicaran a realizar operaciones en el cráneo mientras que los maxilofaciales lo hacían, por otro lado, en el esqueleto de la cara, quedando la reconstrucción de las órbitas en un terreno de nadie’.

Los cirujanos plásticos han encontrado la forma de englobar estas tres facetas dentro de la cirugía craneofacial.

‘Las personas con malformaciones de nacimiento que afectan a zonas del cráneo, la cara o las órbitas son las que más se benefician de este tipo de cirugía’, ha indicado Ortiz Monasterio.

La cirugía craneofacial, ha explicado, consiste en mover las órbitas hacia delante, hacia dentro o hacia abajo y se combinan con injertos óseos y fijaciones con materiales rígidos en los cortes que se han hecho en los huesos.

‘Con el paso de los años, a este tipo de cirugía se han incorporado otros procedimientos menores de carácter estrictamente estético o para corregir malformaciones menores’, ha apuntado.

En este campo se ha abierto un camino importante para llegar a los tumores que se sitúan en la base del cráneo y reconstrucciones que no se habían intentado antes de la cirugía craneofacial, ha explicado el experto.

‘Actualmente -ha agregado-, también se tratan las grandes fisuras faciales que, aunque son deformaciones poco habituales, se combinan con defectos de tejidos blandos y del esqueleto craneofacial’.

Terra Actualidad – EFE
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