Por LINDSEY TANNER © 2009 The Associated Press

June 4, 2009, 9:50AM

Médicos en Estados Unidos están experimentando con un nuevo tipo de cirugía para obesos que no requiere cortes en el abdomen, y que consiste en introducir un tubo del tamaño de una manguera de jardín a través de la garganta para quitar materia en el estómago.

La operación, en su etapa experimental, crea un conducto estrecho que demora el tránsito de los alimentos al avanzar desde la parte superior a la parte inferior del estómago. Eso, según los médicos, ayuda a los pacientes a sentirse llenos con más rapidez y les permite comer menos.

Los médicos dicen que resultados preliminares de unos 200 pacientes en Estados Unidos y otros 100 en Europa lucen prometedores.

Luego de unos 18 meses, pacientes obesos europeos habían perdido alrededor de un 45% de su peso corporal como promedio, dijo el doctor Gregg Nishi, un cirujano del Centro Médico Cedars-Sinai en Los Angeles. Nishi discutió estudios norteamericanos y europeos durante una conferencia realizada en Chicago esta semana para especialistas en enfermedades digestivas.

El procedimiento sólo se realiza por ahora en estudios. Fabricantes del dispositivo usado en la operación se proponen solicitar aprobación federal si la investigación continúa de acuerdo con lo planeado.

Nishi dijo que ambos estudios continúan. Y que los resultados hasta el momento son ligeramente mejores que resultados típicos con operaciones convencionales para reducir la obesidad.

Entre los riesgos figura la perforación del esófago, que puede causar la muerte. Nishi dijo que eso ocurrió con un paciente en otro centro. Aparte de eso, aseguró, no han existido complicaciones graves.

Liliana Gómez, coordinadora administrativa en Cedars-Sinai, figuró entre las primeras estadounidenses en ser sometida a cirugía para obesos de ese tipo. Ella se proponía someterse a cirugía convencional, que incluía cortes en su estómago, hasta que se enteró que médicos en el hospital estudiaban la nueva técnica.

Desde su operación en agosto, Gómez ha perdido unos 18 kilos (40 libras).

El tratamiento quirúrgico se aplica también a los jóvenes, que además de un diagnóstico adecuado requiere un acompañamiento psicológico especial antes y después de la operación.  
   

 

El paciente que padece obesidad mórbida se enfrenta con una serie de dificultades específicas que hacen a lo cotidiano y a su calidad de vida: las consecuencias a nivel de su imagen corporal y la percepción de sí mismos alterada por la enfermedad, los factores de riesgo orgánico asociados y las dificultades frente al sobrepeso excesivo. Y la ansiedad y la angustia que acompaña todo este cuadro de situación no hacen más que cerrar el círculo a través de más ingesta. Y a eso, hay que agregarle que es un adolescente.

“El problema puede incidir en su inserción social en los primeros grupos de pertenencia, a diferencia de un adulto que quizás esté más sensibilizado con los problemas de salud y proyección de los mismos para el futuro, y también en las repercusiones en sus relaciones de pareja, laborales y sociales”, detalla la licenciada Patricia Alkolombre, psicóloga especialista en la atención de pacientes en un centro de rehabilitación quirúrgica de pacientes con obesidad mórbida de Bs. As.

El abordaje psicológico del paciente que padece obesidad mórbida implica una evaluación previa a la cirugía, con un psicodiagnóstico individual, y un seguimiento posterior, que puede ser a través de terapias grupales.

Además del paciente debe estar implicado su entorno familiar y sus afectos más cercanos. “Se realiza así en forma integrada una tarea de asis

tencia y contención frente a las ansiedades, angustias y cambios de esquema corporal que implica la cirugía bariátrica: reencontrarse con el cuerpo que estaba por debajo del otro cuerpo.”, concluye la psicóloga.

 

Los candidatos

 

El 55% de la población argentina está excedida de peso, pero solamente entre un 1 y un 3% (entre 800.000 y 1.200.000 personas, lo que no es poco) padecería lo que los médicos llaman “obesidad mórbida”, es decir, estar 35 kilos por encima del peso considerado normal según la talla.

Es a ellos a quienes ahora se les presenta la posibilidad de la cirugía bariátrica, dados los estudios que indican que el 95% de ellos fracasan en bajar de peso y mantener ese descenso a largo plazo.

Ahora este tipo de cirugía ha comenzado a utilizarse también en personas jóvenes con obesidad mórbida que no han podido descender de peso ni mejorar las enfermedades asociadas. Pero antes de decidir una intervención de este tipo, explica el cirujano Ezequiel Fernández, especialista en cirugía de la obesidad, “es fundamental que el paciente adolescente sea rigurosamente evaluado por un equipo multidisciplinario conformado por el equipo quirúrgico, pediatra de cabecera, médico nutricionista, psicólogo, endocrinólogo, cardiólogo y un neumonólogo”.

 

Tres tipos de técnicas

 

Se clasifican en restrictivas, malabsortivas y mixtas.

Las restrictivas, que son las más utilizadas para tratar pacientes jóvenes, simplemente reducen la capacidad gástrica, las malabsortivas apuntan a reducir la absorción de grasas e hidratos de carbono, y las mixtas combinan ambos principios.

Las técnicas quirúrgicas restrictivas más utilizadas son la banda gástrica ajustable y la llamada gastrectomía tubular o “sleeve gastrectomy” que se realiza mediante laparoscopía.

Las técnicas restrictivas, “brindan la posibilidad de cambiar el hábito alimentario”.

Según las principales sociedades científicas del mundo, el sobrepeso y la obesidad en adolescentes son dos pandemias en aumento, favorecidas por la disminución de la actividad física y por el aumento de actividades sedentarias
El comienzo de la adolescencia es una etapa de cambios durante la cual se producen numerosas modificaciones en las formas del cuerpo. Esa situación que de por sí no es fácil de sobrellevar puede agravarse por la existencia de una serie de perjuicios o valores sociales que postulan como ideal de belleza la delgadez, cuánto más extrema mejor.

Para las personas con obesidad mórbida la expectativa de vida se reduce entre 15 y 20 años
Frente a esta dicotomía hay un aspecto al que es importante prestarle mucha atención: la contención, tanto de la familia y los amigos, como de los profesionales que además deberán encargarse de brindarle a los chicos toda la información necesaria para conocer cuál es la mejor opción de tratamiento para cada cuadro.

En los últimos años, la combinación del incremento de casos y la necesidad de combatir las enfermedades asociadas ha favorecido el desarrollo de cirugías que contribuyen al descenso de peso, aunque los tratamientos médicos y las terapias conductuales continúan siendo las principales herramientas del abordaje de la obesidad, especialmente en los más jóvenes.

“La cirugía de obesidad no es de rutina en ningún caso, y muchos menos en la etapa infanto juvenil. Por eso debe utilizarse sólo para pacientes con obesidad mórbida, inmanejable desde lo médico, y cuando se presentan enfermedades asociadas como la hipertensión arterial, el colesterol, la dislipemia, la diabetes o la apnea del sueño que comprometen la salud y complican la rutina diaria“, señaló en diálogo con Pro-Salud News el doctor Ezequiel Fernández, director del Centro de Rehabilitación Quirúrgica de la Obesidad, institución inaugurada en el año 2002, en la cual se realizaron aproximadamente 15 cirugías bariátricas, por lo general en pacientes mayores de 18 años.

“Lo más importante es hacer un abordaje integral y multidisciplinario del paciente. Desde nuestra área trabajamos desde el comienzo realizando la admisión de la persona que consulta y haciendo mucho hincapié en la contención y la información; razón por la cual cuando se trata de chicos o adolescentes, citamos también a los padres para que ellos estén al tanto de las instancias del tratamiento integral que puede incluir la realización de una cirugía bariátrica que es un recurso más para ayudar a bajar de peso. Lo que tienen que entender los pacientes -y para eso se lleva adelante el seguimiento antes, durante y después de la cirugía- es que no se trata de un problema estético, sino que es un tema de salud”, añadió la licenciada Patricia Alkolombre, psicóloga clínica, integrante del equipo de Cirugía Bariátrica, quién además se encargó de aclarar a este medio que “el módulo estándar es de un año en el cual se espera que el paciente pueda interiorizar los cambios que se generan con la intervención. Igualmente ése tiempo puede prolongarse o acortarse dependiendo el estado anímico de cada uno y la situación familiar en la que se encuentre”.

¿De qué se trata la operación?
Las técnicas quirúrgicas para el descenso de peso son numerosas y se clasifican en restrictivas, malabsortivas y mixtas. Las restrictivas son aquellas que limitan el volumen de la ingesta porque reducen la capacidad gástrica; las malabsortivas producen reducción de la absorción de grasas e hidratos de carbono; y las mixtas comparten la malabsorción y la restricción.

En los pacientes infantojuveniles, las técnicas más adecuadas son las de tipo restrictivo pues las malabosortivas y las mixtas implican carencias vitamínicas y proteínas, sustancias indispensables para el desarrollo. Dentro de esta variante, las más utilizadas son la banda gástrica ajustable y la llamada gastrectomía tubular o ’sleeve gastrectomy’ que se realiza mediante laparoscopía y consiste en extraer del organismo el sector del estómago que alberga el volumen más importante de alimentos, lo que genera que se alcance la saciedad más rápido. Además, otra ventaja con respecto a otras modalidades es que no necesita ajustes”, postuló el doctor Fernández.

“Los personas que nosotros operamos por lo general llegan luego de haber intentado muchas cosas con lo cual suelen estar muy bien informados. En ese momento comienzan un proceso preoperatorio de adaptación o preparación quirúrgica que puede extenderse por uno, dos o tres meses y que incluye la realización de una dieta especial para que se vaya achicando el hígado. Todas estas instancias son muy importantes porque si un paciente no fue bien evaluado y preparado, es probable que fracase, es decir que -habiéndose sometido a una cirugía bariátrica-, no logre controlar las enfermedades asociadas ni bajar la cantidad de kilos explicitada en los consensos: el 50 por ciento del peso en un período que va de los 10 a los 24 meses posteriores a la intervención”, continuó el especialista.

Vale aclarar que logrando bajar un 20 por ciento de su peso, una persona que padecía obesidad mórbida puede mejorar notablemente su estado de salud, reducir los factores de riesgo y revertir la disminución de la expectativa de vida calculada entre los 15 y 20 años.

Fuente: Pro-Salud News

Los Estados Unidos posee una de los índices de obesidad más altos del mundo. Un tercio de todos los adultos, más de 72 millones de personas, son obesas. Vivir una vida sedentaria en combinación con la excesiva ingestión de alimentos son las principales causas de la rápida aceleración de la obesidad en la sociedad occidental en el último cuarto del siglo 20.

Efectos en la Salud

Un gran número de condiciones médicas han sido asociadas con la obesidad:

  • Cardiovascular: Insuficiencia cardíaca congestiva
  • Endocrino: Síndrome de ovario poliquístico
  • Aparato Digestivo: Enfermedad por reflujo gastroesofágico
  • Músculoesqueléticas: Artrosis
  • Neurológicas: Apoplejía
  • Respiratorias: Apnea obstructiva del sueño
  • Psicológicas: Depresión

Tratamiento

El principal tratamiento para la obesidad es reducir la grasa corporal consumiendo menos calorias y haciendo más ejercicio. Programas para hacer dieta y ejercicio son una de las formas más populares para perder peso. Sin embargo, no todas aquellas personas que hacen dieta están satisfechas con los resultados y buscan otros métodos para perder peso, como la cirugía bariátrica o la cirugía de bypass gástrico.

Cirugía Bariátrica

La cirugía bariátrica es una intervención quirúrgica usada para el tratamiento de la obesidad. Hay riesgo como en otras intervenciones quirúrgicas. La cirugía bariátrica se considera el último recurso, cuando un régimen de dieta y ejercicio o tratamientos farmacológicos no han tenido éxito. Hay varias cosas que puede hacer para prepararse si procede con la cirugía:

  • Entender el procedimiento quirúrgico
  • Tenga en mente que sus hábitos alimenticios cambiaran para el resto de su vida
  • Hable con otras personas que se han sometido a ésta cirugía
  • Pregunte a su cirujano cuantos cirugías bariátricas ha realizado con éxito
  • Escriba una carta a su cirujano y a sí mismo explicando el por qué se está sometiendo a una cirugía bariátrica
  • Escriba en un diario como se siente — incluyendo retos a los que se enfrenta antes y después de la cirugía
  • Reciba una carta de apoyo de su familia y amigos

Después de la Cirugía

La tasa de éxito de la cirugía bariátrica es muy alta. Más del 80% de los pacientes pierden un 10% del peso deseado. La pérdida de peso de efectua durante el primer año, con pérdida adicional que llega hasta el mes 18 después de la operación. De todas maneras pueden haber complicaciones. Si no ha escogido a un cirujano con experiencia los riesgos son significantes. Aquellos médicos que no tienen experiencia o han recibido un entrenamiento poco apropiado son más propensos a cometer errores. Si un miembro de su familia ha sufrido o fallecido por complicaciones tras haberse sometido a una cirugía bariátrica, tal vez sea prudente consultar con un abogado especializado en negligencia médica.

La cirugía bariátrica es un procedimiento clínico para reducir la obesidad mórbida y no es un tratamiento de moda para disminuir los kilos de más, ya que puede provocar severas complicaciones en los pacientes, señaló el especialista Roberto Suárez Moreno.
El jefe de la División de Cirugías del Centro Médico Nacional Siglo XXI explicó que se calcula que en México sólo entre el 18 ó 20 por ciento de las personas con esta problemática de salud, son candidatas a la operación.
Este padecimiento, agregó, es una posible fuente de desarrollo de otras enfermedades como diabetes, hipertensión arterial o infartos al miocardio, que son responsables del alrededor del 40 por ciento de las muertes que hay anualmente en nuestro país. “Se estima que en México 44 millones de personas padecen sobrepeso y obesidad”, añade.
Ante esta situación, el Seguro Social brinda una eficaz alternativa al paciente con obesidad mórbida: se trata de la cirugía bariátrica, que se puede realizar por medio de tres procedimientos diferentes: bypass gástrico, la derivación biliopancreática y la gastrectomía en manga.
“Estos procedimientos cumplen con los objetivos de la cirugía bariátrica: pérdida de un 80 por ciento de sobrepeso, alcanzar un índice de masa corporal cercano al ideal y mantener ese peso por el resto de su vida para disminuir las complicaciones médicas y la muerte en etapas tempranas”, agregó.
Atención integral. Añadió que el Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI cuenta con la “Clínica de Atención Integral al Paciente Obeso”, en la que se realiza una valoración integral con la intervención de nutriólogos, psicólogos, trabajadora social, endocrinólogos, médico internista, cirujano plástico, especialistas en educación física y un grupo de autoayuda con otros pacientes.
Aclaró que se trata de una solución clínica a la obesidad mórbida y no es una estrategia estética: “no se trata de una cirugía de moda o para disminuir algunos kilos, de hecho se calcula que en México sólo el 18 ó 20 por ciento de la población con esta problemática es candidato a la cirugía bariátrica. En el Seguro Social ofrecemos esta cirugía de manera responsable y médica, en la iniciativa privada su costo puede oscilar en alrededor de 150 mil pesos”.