Con la introducción de los robots en la cirugía a principios de los 80s, numerosas promesas vinieron con su uso, muchas de las cuales no llegaron a obtener un significado clínico. El advenimiento de la cirugía mínimamente invasiva y las limitaciones que se presentaron al cirujano debido a la longitud de los instrumentos, disminución en los grados de libertad, imagen 2D, y falta de tacto, obligó a la robótica a mejorar sus limitaciones y una vez más pareciera mostrar potencial.

Nuevas inversiones en el campo llevaron al desarrollo de tres robots: Aesop, Zeus y daVinci. A ninguno de los tres se le concedió la designación de “robot” por parte de la FDA en vista de que ninguno era capaz de realizar maniobras quirúrgicas automáticas preprogramadas, la definición oficial de robot. Sin embargo, todos han llevado a dar un paso importante en la clínica. El Aesop mostró ser un asistente útil durante las cirugías laparoscópicas prolongadas; el Zeus fue utilizado eficientemente en la cirugía pediátrica por su capacidad para utilizar trocares de 5 mm y la telecirugía así como la cirugia telepresenciada a distancia. El da Vinci por su parte ha mejorado la precisión con la cual el cirujano lleva a cabo las tareas más delicadas en espacios reducidos gracias a sus 6 grados de libertad (1). De hecho, en años recientes, la prostatectomía robótica ha sido el abordaje más popular en este tipo de cirugía en los Estados Unidos, lo cual fomentó la prevalencia y venta de los robots a lo largo del país. Mientras que algunos opinan que la cirugía cardiaca robótica o la cirugía telerobótica telepresenciada fueron una demostración más impresionante de las capacidades de la robótica, es innegable que la prostatectomía robótica ha sido el detonante que rompió el hielo e introdujo la robótica en su uso más dominante. El establecimiento de la Asociación de Robótica Mínimamente Invasiva (MIRA), un ente internacional dedicado a la promoción de la robótica en la cirugía, es una señal de haberse realizado del gran avance.

Hoy en día, con la disponibilidad de robots, más y más cirujanos están evaluando su aplicación clínica en una gran variedad de cirugías. Más aún, las áreas de cirugía guiada por imágenes (4), la planificación y automatización renuevan su gran interés para los investigadores y la industria. La cirugía telepresenciada también continúa ganando un interés importante y actualmente se están realizando investigaciones en este campo, particularmente por el Ejército Norteamericano y la NASA, las dos organizaciones a las cuales se les debe dar crédito por las investigaciones iniciales que dieron paso al mercado de la robótica.

References

  1. Satava RM. Surgical robotics: the early chronicles: a personal historical perspective. Surg Laparosc Endosc Percut Tech 2002;12:6-16.
  2. Marescaux J, Leroy J, Gagner M, Rubino F, Mutter D, Vix M, Butner SE, Smith MK. Transatlantic robot-assisted telesurgery. Nature 2001;413:379-80.
  3. Anvari M, McKinley C, Stein H. Establishment of the world’s first telerobotic remote surgical service. Ann Surg 2005;241:460-4.
  4. Soler L, Ayache N, Nicolau S, Pennec X, Forest C, Delingette H, Mutter D, Marescaux J. Virtual Reality, Augmented Reality and Robotics in Digestive Surgery. World Scientific Publisher Edition 2004; pp. 476-484, ISBN 981-238-872-9.