OTTAWA, 19 (OTR/PRESS) – Por primera vez en la historia, los cirujanos de un hospital de Canadá han protagonizado la primera teleoperación de un tumor cerebral mediante un brazo robótico. La paciente, una joven de 21 años, tenía un tumor en la parte posterior del cerebro, en una zona complicada por la existencia de muchos nervios a su alrededor, lo que dificultaba enormemente su extirpación a manos de los cirujanos. Por ello, utilizaron este robot, ‘NeuroArm’, que multiplica la precisión de las manos humanas hasta términos inimaginables.

Paige Nickason, una joven canadiense de 21 años que padece neurofibromatosis, una enfermedad que le provoca la aparición de tumores benignos en los nervios y que afectan a los sentidos, tenía un tumor en la parte posterior de su cerebro que le comenzaba a afectar al olfato, un sentido casi vital para ella teniendo en cuenta su profesión, chef de cocina.

El tumor se encontraba en un estado muy complicado, “rodeado de nervios y otros tejidos”, por lo que la cirugía manual habría sido realmente difícil de llevar a cabo. Sin embargo, el pasado lunes se sometió a una cirugía que ha resultado ser pionera, puesto que se trata de la primera vez que se utiliza un brazo robótico por control remoto, el ‘NeuroArm’, para extirpar un tumor.

Y la intervención fue un verdadero éxito. Tan sólo dos días más tarde, Paige recibió el alta médica. Ella misma confesó en declaraciones a The Times, recogidas por otr/press, que al principio le asustó la idea de que fuera a ser operada a través de un robot, pero “confiaba en mis médicos y sabía que todo iría bien”.

Así, este gran éxito ha supuesto “la esperanza para poder extirpar muchos cánceres de cerebro”, según celebró Garnette Sutherland, catedrático de neurocirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Calgary, Canadá. Así, resaltó que este tipo de cirugía “representa un gran avance en el uso de tecnología robótica guiada para quitar tumores complejos en el cerebro”.

HUMANOS VS. ROBOTS

Sutherland explicó que mientras las manos humanas pueden hacer movimientos de de uno o dos milímetros, el ‘NeuroArm’ posee una precisión que le permite hacer movimientos de tan sólo 50 micras, millonésimas de un metro. Por eso su utilización es tan importante para la operación de tumores situados en lugares realmente complejos para asegurarse de que sus movimientos son los correctos.

Pero además, las ventajas de esta cirugía controlada remotamente es que mientras “las manos humanas tienen limitaciones y los cirujanos se cansan y no pueden llegar a ciertas zonas, los robots sí alcanzan esos lugares”. Así, “es un hecho que los robots son más exactos que los cirujanos, por lo que es lógico empezar a utilizarlos en cirugía cerebral bajo la dirección de un cirujano”, afirmó Sutherland.

Por el momento, se cree que cirujanos de Oxford y Cambridge querrían adquirir el ‘NeuroArm’, cuya cuantía alcanza las 500.000 libras (casi 610.000 euros), por lo que su compra debería ser a través de una donación privada.