Momento de una de las intervenciones retransmitidas en directo para el congreso desde el Hospital Virgen del Roc�o de SevillaLa cirugía por vía laparoscópica presenta ventajas en el resultado, reduce recursos de hospitalización y molestias del postoperatorio.A pesar de ello, la complejidad en los requisitos tecnológicos y el mayor tiempo empleado por intervención, frenan su aplicación, según se ha puesto de manifiesto en el Congreso Europeo de Hernia.

La vía laparoscópica se ha consagrado como la opción quirúrgica preferente para el tratamiento de la hernia inguinal. Aunque no existen datos homogéneos de las distintas administraciones sanitarias, “el número de hernias que se intervienen bajo dicha técnica es todavía bastante bajo, en comparación con la cirugía abierta; a pesar de haber constatado que el tiempo de potsoperatorio es menor y la recuperación más rápida”, explica el doctor Salvador Morales, coordinador de Cirugía Laparoscópica de Hospitales Universitarios Virgen del Rocío y presidente del Congreso de la Sociedad Europea de Hernia, clausurado el pasado sábado en Sevilla. La implicación de más profesionales en la aplicación de esta técnica o la utilización de anestesia general son algunos de los factores que han frenado su aplicación a un mayor número de hernias, aunque la media en relación coste eficacia está aún por definirse correctamente, explica Morales. En este sentido, un estudio británico presentado en el congreso por un equipo del Redbridge and Havering NHS Hospital, en Londres, cifró en 6.273 euros el coste de la cirugía abierta y en 7.345 el de la vía laparoscópica. Según sus estimaciones, la cirugía laparoscópica supone un incremento de los costes en tiempo y equipamiento, pero reduce los costes de hospitalización y postoperatorio.

La suma de la vía laparoscópica y la utilización de mallas autofijables y liberadoras de fármacos compondrían las medidas gold standard, aunque su aplicación en la práctica clínica diaria no esté completamente extendida.

Tampoco lo está en la formación de los cirujanos, según pusieron de manifiesto datos recabados por la cirujana del Hospital General de Getafe (Madrid), Irene Ortega Vázquez, y su equipo. Según expuso en el congreso, actualmente la formación es muy mejorable. El nuevo programa de la especialidad recomienda a los residentes intervenir al menos 25 hernias inguinales, 5 hernias umbiliales y 10 ventrales. “Creemos que estos requisitos son insuficientes para obtener la experiencia necesaria para tratar este problema”.

Por otro lado, la hernia inguinal es un proceso clínico con una alta prevalencia. La reparación quirúrgica en hernias recurrentes presenta una importante tasa de recidiva. Según un trabajo presentado en la reunión por Ramón Ferri Espí, del Hospital Lluis Alcanyís de Xativa (Valencia), las hernioplastias con malla reducen en un 50 por ciento el riesgo de recidiva en comparación con la aplicación de herniorrafia clásica. Según el estudio existen factores relacionados con la debilidad de la pared, el tipo de hernia y la comorbilidad que influyen en el riesgo de recidiva. La técnica de hernioplastia con un mejor comportamiento fue la técnica denominada de Rutkow Robbins.

Por ultimo, en el seno de esta reunión se presentó la primera Guía europea de tratamiento de la hernia inguinal, en la que han colaborado durante dos años cirujanos de más de 25 países.

El futuro de las intervenciones por orificios naturales

Recientemente, la utilización de orificios naturales para intervenir vesículas biliares se ha puesto de relevancia. Durante la reunión europea celebrada en Sevilla, Davide Lomanto, del Departamento de Obstetricia y Ginecología del Hospital Nacional Yong Loo Lin, en Singapur, presentó resultados de dos operaciones en animales vía NOTS (siglas inglesas de cirugía transluminal endoscópica por orificios naturales). En este caso, se practicó la operación e implantación de una malla vía vaginal y cuya duración total superó los 60 minutos. Las intervenciones resultaron eficaces y los animales fueron sacrificados dos semanas después. Todos los animales intervenidos sobrevivieron a la operación y la autopsia no mostró ningún tipo de absceso, adhesión o síntomas de peritonitis. El investigador singapurense subrayó en la reunión el potencial de futuro que puede tener este tipo de intervención, aunque destacó la necesidad de desarrollar instrumental quirúrgico específico para este tipo de operaciones y de contar con centros de excelencia para realizar futuros ensayos en humanos. Además, otros avances en desarrollo preclínico formaron parte del panel dedicado a valorar algunas de las aplicaciones incipientes de la biotecnología al abordaje de las hernias, centradas básicamente en la utilización de mayas compuestas por cultivos celulares capaces de favorecer la regeneración de tejidos de la pared abdominal o aquellas compuestas por materiales reabsorbibles o antibióticos.