Una nueva técnica de radiocirugía robótica desarrollada por la Universidad de Stanford (Estados Unidos) y comercializada con el nombre de ‘Cyberknife’ permite tratar los tumores de próstata de bajo riesgo en sólo una semana y sin necesidad de cirugía, anestesia o postoperatorio.

Dicha técnica no es invasiva y su eficacia reside en el hecho de que la máquina aprende y reproduce el movimiento del cuerpo durante la respiración o el del propio órgano, de modo que “su gran ventaja es que permite dar mucha dosis dentro del tumor y muy poca radiación”, explicó el jefe de la Unidad de Oncología Radioterápica del Hospital Ruber Internacional, Rodrigo García-Alejo.

En declaraciones a Europa Press, García-Alejo advirtió de que se disminuye el tiempo de tratamiento de siete semanas a una sola con cinco sesiones, y las respuestas que se están obteniendo son “superponibles e incluso están por encima de los resultados obtenidos con terapias convencionales”.

La cantidad de tejido sano que se radia es muy pequeña y la toxicidad muy baja, y tan sólo es necesario que la zona afectada que se quiere tratar se pueda localizar por imagen, bien por resonancia magnética o por TAC.

Además, al ser minimamente invasiva el paciente “entra y sale andando”, aseguró García-Alejo, que lleva trabajando con ella desde octubre del 2006 y ya ha realizado unas 350 intervenciones.

Según este experto, en cáncer de próstata sustituiría a la cirugía y sería equiparable a otras radioterapias, aunque de momento tan sólo es “un protocolo en desarrollo” que necesita de un mayor seguimiento de estos pacientes para confirmar su eficacia.

Hasta el momento, el Hospital Ruber Internacional es el único centro en España que dispone de dicha técnica, que también se está utilizando en otras localizaciones, como cáncer de pulmón, metástasis hepáticas, tumores de columna y recidivas de otros tumores, cabeza y cuello.

No obstante, la semana pasada hubo un encuentro de radioterapeutas de toda España en el que se plantearon los beneficios de aplicar esta técnica y la necesidad de contar con ella en los centros públicos. “El interés ha sido máximo y se debe de trabajar en esta dirección”, aseveró García-Alejo.

EFICACIA EN OTROS TUMORES.

En Francia hay tres máquinas ya disponibles y está previsto ponerlo a disposición de la sanidad pública. Por el momento, ya hay un programa conjunto para cáncer cerebral, de pulmón y médula, explicó en declaraciones a Europa Press el jefe del Departamento de Radioterapia del Centro de Cáncer Antoine Lacassagne de Niza (Francia), Jean Michel Hannoun-Levi.

Además, otro programa experimental en cáncer de mama se ha detectado cierta eficacia de esta técnica junto con dosis de quimioterapia para reducir el tamaño del tumor antes de una intervención quirúrgica. “Hay que encontrar un equilibrio en esta combinación para ver de qué modo se puede obtener menor toxicidad”, explicó.

Por otro lado, en los tumores pancreáticos se consigue aumentar el control local de la enfermedad con tan sólo una dosis, si bien el problema en estos pacientes es que mueren por metástasis a distancia.

Según destacó el jefe del Servicio de Física Médica y Protección Radiológica del Hospital Ruber Internacional, Germán Rey, si se confirman estos resultados tan esperanzadores se podrán liberar las consultas de radioterapia de los hospitales y resultaría muy rentable económicamente “ya que el paciente requiere menos tiempo de tratamiento y evitaría tantos desplazamientos al hospital”. Según sus cálculos, con una sola máquina se podrían tratar entre 300 y 500 pacientes cada año.