9 de junio de 2008

WASHINGTON (Reuters) – Un grupo de investigadores cree haber descubierto un compuesto producido por los tumores prostáticos agresivos y señaló que espera que el hallazgo pueda ser usado para diseñar pruebas de orina que detecten los cánceres de próstata más peligrosos.

 

El cáncer de próstata, que padecen más de 780.000 hombres y causa la muerte de más de 250.000 cada año en todo el mundo, puede ser de crecimiento muy lento. Si bien es común, no siempre requiere tratamiento inmediato.

La parte difícil es saber qué pacientes necesitan el control más cuidadoso después de la cirugía o la terapia de radiación para destruir el tumor.

Scott Tomlins y colegas del Sistema de Salud de la University of Michigan observaron 1.800 tumores prostáticos distintos para intentar identificar una marca singular en un tipo agresivo del cáncer que se produce en el 10 por ciento de los casos.

El gen llamado SPINK1 estaba sobre expresado, o hiperactivo, en cerca del 44 por ciento de los casos de cáncer de próstata, informó el equipo en la revista Cancer Cell.

Los resultados sugirieron que el cáncer era dos veces más propenso a regresar después de la cirugía en los hombres con tumores prostáticos relacionados con el SPINK1.

Los tumores reaparecieron tras la operación en entre el 25 por ciento y el 40 por ciento de los hombres, dijeron los autores.

“Dado que el SPINK1 puede hallarse de manera no invasiva en la orina, podría desarrollarse una prueba para complementar el test actual, que se usa para identificar algunos cánceres de próstata”, indicó en un comunicado el doctor Arul Chinnaiyan, que supervisó el estudio.

Las pruebas del cáncer de próstata incluyen un análisis de sangre que observa el antígeno prostático específico o PSA, una proteína generada sólo por las células de la próstata.

Los tumores prostáticos producen niveles adicionales de PSA, pero también lo hace la próstata agrandada por la edad, lo que vuelve imprecisa a la prueba.

Los médicos también emplean un examen rectal en el cual buscan con el dedo señales de agrandamiento prostático o de bultos en la zona de la glándula.

La firma con sede en San Diego Gen-Probe Inc. cuenta con una prueba de orina que controla una proteína llamada PCA3, pero que no está aprobada en Estados Unidos.

La University of Michigan solicitó una patente para el SPINK1 como indicador del cáncer de próstata y brindó los derechos a Gen-Probe.

Los expertos dijeron que no saben exactamente cómo el SPINK1 se desempeña en el cáncer y agregaron que seguirán investigando el tema.