ROCHESTER, Minnesota: Los investigadores de Mayo Clinic descubrieron que la cirugía laparoscópica asistida por robot para arreglar el prolapso de la bóveda vaginal o colapso de la vagina (que puede ocurrir después de la histerectomía), es una alternativa eficaz a la cirugía de reparación tradicional por vía abdominal, y lo hicieron con mediciones tomadas al menos un año después de la intervención quirúrgica. Los hallazgos se publican en la edición correspondiente a agosto de Journal of Urology.

En Estados Unidos, una de cada nueve mujeres se someterá a una histerectomía, cirugía de extirpación de todos los componentes del útero. El diez por ciento de estas mujeres desarrollará prolapso de la bóveda vaginal.

“Después de la histerectomía, la vagina pierde apoyo porque se retiran los ligamentos, y luego desciende”, comenta el Dr. Daniel Elliott, urólogo de Mayo Clinic e investigador principal del estudio. “Para imaginar la situación, hay que pensar en la vagina como en una media que se da vuelta. En algunas mujeres, la vagina puede salirse por completo, por ejemplo 7,5 cm hasta 12,5 cm (3 a 5 pulgadas).

“Este problema puede ser devastador desde el punto de vista físico como social”, añade. “A veces, las pacientes casi no pueden caminar”.

Según el Dr. Elliott, la nueva cirugía por laparoscopía tiene ventajas sobre la reparación tradicional o sacrocolpopexia por vía abdominal. Entre estas constan:

  • Menor tiempo de recuperación, en general
  • Permanencia de sólo una noche en el hospital en lugar de dos a cuatro días
  • Probable riesgo menor de sangrado posquirúrgico
  • Considerablemente menos dolor: el 50 por ciento de las pacientes abandona el hospital con analgésicos de venta libre
  • Las mujeres que no pueden tolerar el procedimiento por vía abdominal debido a problemas de salud, podrían ser candidatas para esta cirugía

 

“Yo supongo que, con suficiente tiempo y entrenamiento, la cirugía laparoscópica asistida por robot será el procedimiento principal que se realice en el futuro para mujeres con grave prolapso de la bóveda vaginal”, acota el Dr. Elliott.

Actualmente, la cirugía no está disponible en forma amplia, debido a que son pocos los cirujanos entrenados en el procedimiento y también a la cantidad de equipo que requieren los médicos para poner la técnica a disposición del público. De acuerdo al Dr. Elliott, para que el método por laparoscopía reemplace a la reparación normal, es necesario entrenar a más cirujanos para realizar el procedimiento; además, los investigadores requieren más información sobre cuán durable y eficaz es la reparación años después de la cirugía.

Para la conducción de este estudio, los investigadores dieron seguimiento a 30 pacientes que se sometían a la reparación laparoscópica asistida por robot debido a prolapso de la bóveda vaginal después de la histerectomía. Esta técnica implica la participación de un robot para acelerar el proceso y simplificar los aspectos técnicamente difíciles, como la tensión de la muñeca por atar una gran cantidad de nudos. Los investigadores analizaron los resultados de la cirugía en 21 mujeres, 12 ó más meses después de la operación. El tiempo promedio de seguimiento de las pacientes fue de 24 meses, con un rango de 12 a 26 meses después de la operación. La edad promedio fue de 67 años, con un rango de 47 a 83, y el tiempo promedio en la cirugía fue de 3,1 horas. Todas las pacientes, a excepción de una, salieron a casa el día después de la operación, y una abandonó el hospital dos días después de la intervención quirúrgica. Todas las pacientes salieron a casa con analgésicos por vía oral, y diez de ellas indicaron que sólo necesitaron medicamentos para controlar el dolor de venta libre al salir del hospital. Una paciente presentó recurrencia del prolapso de la bóveda vaginal, y otra desarrolló un rectocele grado 3 recurrente (el recto sobresale por la vagina). Todas las pacientes indicaron encontrarse satisfechas con los resultados de sus respectivas operaciones.

Debido a que la duración de la reparación es fundamental para el éxito a largo plazo y para la satisfacción de la paciente, según indica el Dr. Elliott, este estudio midió los resultados un año después de la operación. Se evaluará nuevamente a las pacientes del estudio para conocer el éxito de la reparación, cinco años después de la cirugía, a fin de medir la duración de la reparación quirúrgica aún a más largo plazo.

Mayo Clinic, a través de un enfoque dedicado a las necesidades individuales de los pacientes, proporciona servicios de diagnóstico y tratamiento en cada sub-especialidad en sus instalaciones de Rochester en Minnesota, Jacksonville en Florida, Phoenix y Scottsdale en Arizona.