Hace más de una década que hospitales de Barcelona llevan adelante esta práctica, por la que ya pasaron más de 500 mil personas. En qué consiste la operación para no ponerse “colorado”
Esta intervención, conocida comúnmente como cirugía del rubor facial, elimina la tendencia patológica a ruborizarse en público sin motivo aparente ni consciente, situación que puede generar graves problemas psicológicos y hasta fobia social, informó el sitio uruguayo Observa.

Los hospitales barceloneses Clínico y Bellvitge fueron los primeros en ofrecerla en 1995.

La operación consiste en la eliminación, gracias a una cirugía endoscópica, de los ganglios del sistema nervioso simpático, situados en las axilas y encargados de controlar la sudoración y el enrojecimiento de la cara y el cuello.

Según Joan Moya, jefe del Servicio de Cirugía Torácica del hospital de Bellvitge, ya se realizaron en España cerca de medio millón de cirugías, y es cuestión de tiempo que la intervención se generalice.

Por su parte, Marco Antonio Callejas, del Servicio de Cirugía Torácica del hospital Clínico, señaló que la comunidad médica no cuenta con demasiados datos sobre la prevalencia del enrojecimiento facial o blushing, aunque estiman que 1,5% de la población podría padecer este problema.

El especialista explicó, no obstante, que no todos los que lo sufren pueden ser operados. Las intervenciones apuntan a aquellas personas con “gran afectación psicológica” por el síndrome, situación que puede afectar incluso sus relaciones sociales.

“El rubor surge bruscamente, de manera inconsciente, ya que estas personas, sólo de pensar lo que les puede pasar, se ponen rojas. Eso crea un estado de incomodidad y una conducta de aislamiento que puede derivar en estados de ansiedad y hasta en fobia social”, explicó Callejas.