España encabeza los procedimientos de medicina y cirugía estética en Europa y ocupa la cuarta posición respecto al resto del mundo, según destacan los expertos que participaron en la conferencia debate ‘¿Estamos cegados por la estética?’ organizada por el Aula El País y el Observatorio de la Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

 

En este sentido, el director del Instituto Javier de Benito de Cirugía Estética, Javier de Benito, afirmó que este prevalencia se debe a las condiciones meteorológicas y geográficas de nuestro país, puesto que “la exposición al sol y la playa provoca un envejecimiento prematuro” que hace que un mayor número de personas requieran de este tipo de tratamientos.

Además, este especialista reconoció que la cirugía crea “cierta adicción” porque cuando se vence el miedo ante la primera intervención y ésta sale bien, en muchas ocasiones “se ven obligados a frenar a los pacientes” para que no se hagan más.

La insatisfacción corporal se encuentra en la base de muchas de estas operaciones, de ahí que como aseguró el jefe de Psiquiatría y Psicología Infantil y Juvenil del Hospital Clínic de Barcelona, Josep Toro, el 80 por ciento de los pacientes afectados por estas enfermedades “tiene una imagen corporal negativa y en la mayoría de los casos se ven gordos, sin estarlo“.

Otros de los factores de riesgo son la genética –el 66 por ciento del total de los casos presentan este factor–, la personalidad, el humor negativo y las dietas restrictivas.

Nueve de cada diez: mujeres

Estos trastornos son un grave problema entre las adolescentes, ya que “por cada varón que sufre uno de estas situaciones, hay nueve chicas“. De hecho, según un estudio realizado sobre la población adolescente de Barcelona, el 65 por ciento desea estar más delgado y el 64 por ciento perder peso. “Unas cifras mucho más altas del porcentaje de obesos que existen en la población adolescente”, señaló.

En otros casos, la motivación procede de la madre y de sus comentarios sobre el cuerpo, cuando “están excesivamente preocupadas por su físico o practican dietas que no están motivadas por razones de salud“. En la misma línea, el doctor De Benito apuntó la influencia del cine, puesto que es un medio que llega “a todo el mundo”.