La función urinaria y sexual ya no sufre con la operación de cáncer de próstata

En Venezuela el cáncer de próstata en la población masculina es más implacable que el de cuello uterino en la femenina. Anualmente en el país más de 4.000 hombres son diagnosticados con la enfermedad, en contraste con las más de 3.500 mujeres a las que se les detecta el mal cervical.

Tanto el tratamiento como la extirpación de la lesión maligna tradicionalmente son engorrosas e incapacitantes.

La cirugía robótica está acabando con ese paradigma. Ariel Kaufman, urólogo, asegura que con el robot Da Vinci, equipo de alta tecnología en cirugía mínimamente invasiva que pertenece a la Unidad de Cirugía Robótica del Hospital de Clínicas Caracas (HCC), desde mayo de 2006 han podido intervenir a más de sesenta casos y los “resultados son muy alentadores para los hombres que sufren de la próstata en términos de lograr casi el 100% del control urinario. Aún no tenemos pacientes que sufran de incontinencia urinaria significativa después de la cirugía”.

El especialista explica que esta cirugía robótica “consiste en extirpar la glándula prostática y la vesícula seminal. Esa operación se hacía, antes, de forma abierta a través de una incisión de 8 a 10 centímetros. Con Da Vinci logramos no sólo el control del cáncer prostático, sino que logramos preservar el control urinario y el control de la función sexual eréctil”.

De acuerdo con Kaufman “con cirugía abierta, bien por falta de visualización o por aspectos relacionados con el paciente o con el cirujano, separar los nervios (que participan en la erección) no es fácil. Con el robot el médico está viendo la imagen amplificada quince veces y trabaja con instrumentos pequeños que eliminan cualquier temblor de la mano humana; podemos acceder a esas estructuras nerviosas pequeñas que pueden pasar desapercibidas en la cirugía convencional”.

Otra de las ventajas que brinda esta cirugía robótica “es que ofrece menos estadía hospitalaria, menos riesgo de sangramiento, y esto permite recuperación más rápida tanto en el hospital como en las etapas sucesivas del período postoperatorio. El paciente puede reiniciar sus actividades laborales de manera más rápida”, asegura el urólogo.

Aunque Da Vinci ha sido empleado para cirugías que tienen que ver con malformaciones congénitas, para remover ganglios linfáticos y correciones de hernias inguinales, la urología es la especialidad que más usa al robot en Caracas.